Entrevista IFEMA

Hospital de Ifema 2020

¿Consideras que un hospital como el habilitado en Ifema, que, evidentemente, constituye una solución de emergencia, podría haber mejorado su eficiencia, en esta crisis, donde no era necesario erigir habitáculos quirúrgicos (en principio), pero sí maximizar la higiene y el aislamiento de los contagiados, con los recursos disponibles?

La estructura del recinto ferial Ifema es muy parecida a la típica pabellonal que presentan los hospitales. La unión de los diferentes módulos espaciales a lo largo de un eje central facilita la funcionalidad, ya que el eje constituye la conexión todas las redes, tanto para el acceso de suministros, como de redes de instalaciones, personal, etc.. Además la secuencia de los módulos a lo largo de este eje, ha hecho capaz la clasificación y jerarquización de los pacientes según sus síntomas o el conocimiento que se tenía de su diagnóstico.

Es posible que tengan un ala donde las personas necesitan confirmar si tienen el virus y otra donde todos han dado positivo. Entonces, dentro de la instalación, los pacientes se ‘agrupan’ en función de cuán sospechosos sean.

Por otro lado los dos extremos del eje habilitan los dos accesos principales en cuanto a funcionamiento: por un extremo llegan los pacientes y por el contrario acceden los suministros de comidas, fungibles,…

Creo que la planificación y habilitación de los espacios en Ifema han resultado ser muy eficientes.

¿Qué variables arquitectónicas, fáciles de construir, de pagar y de aportar en poco tiempo, hubieras recomendado desde el primer momento?

 Seguramente las que se están utilizando. Un hospital como el que se plantea aquí requiere además de las unidades de hospitalización, los mínimos servicios centrales y generales para poder ser eficaz.

Es más que seguro que se requiere en cuanto a servicios centrales una zona de radiología, para poder diagnosticar a los pacientes y ver la evolución de los tratamientos. Esta zona debe ocupar un lugar céntrico en el complejo, para que sea fácilmente accesible desde todas las unidades.  Además necesitará una zona de farmacia que igualmente debe ocupar un lugar con fácil acceso desde el exterior para recibir las mercancías, pero también debe estar a una distancia razonable de todas las unidades de hospitalización.

Por otro lado, la higiene, la limpieza, el mantenimiento, los servicios de hostelería, lavandería y demás se pueden externalizar en una ciudad como Madrid, sin embargo requieren de una organización: por ejemplo, la lavandería para acumular los suministros de salida de ropa y recepción de ropa limpia requiere de recintos que pueden ser anejos y resueltos como soluciones arquitectónicas temporales construidas con estructuras más efímeras, pero que sirvan para mejorar el correcto funcionamiento  del abastecimiento del hospital.

Por otro lado ¿alabas la iniciativa? ¿Qué piensas que un arquitecto puede hacer al respecto, si le consultan coordinar el planteamiento desde el principio?

Me parece que se han tomado decisiones impecables. Primero por la elección del edificio, que es idóneo: por su estructura versátil, por la facilidad de accesos, proximidad al centro de la ciudad, y su enorme aparcamiento que permite todo tipo de instalaciones de apoyo externas. Esto ha hecho que el recinto se pudiera adaptar a la funcionalidad requerida. Y después por la claridad de ideas con las que se ha trabajado.

Un recinto ferial es sobre todo una arquitectura cambiante y debe ser capaz de asumir modificaciones de instalaciones, mobiliario y equipamiento en cada feria que se celebra. Es por eso que esta tipología de edificio ha resultado conceptualmente perfecta para convertirla en un hospital.

La facilidad con la que se han podido trazar y ejecutar las redes de instalaciones y conectar a los diferentes pabellones ha sido porque Ifema ya tiene una galería central, en el eje que permite hacer ese tipo de operaciones.

Un arquitecto deberá incidir por encima de todo en la ubicación de las áreas.  Y dentro de las mismas, su organización en cuanto a espacios, accesos y salidas y la jerarquización de las circulaciones de pacientes, personal y suministros.

Por todo esto, creo que el buen resultado de la conversión de Ifema en un hospital de contingencia se demuestra en tiempo real, día a día. Es lo que requería esta situación de emergencia

Publicado por María Fernández Lanchas

Soy arquitecto y mi trabajo ha sido fundamentalmente colaborar en proyectos de Hospitales u otros tipos de arquitectura sanitaria.